Ella: odio a todas esas parejitas de novios súper cursis.
Yo: si, yo también.
Ella: no sé como pueden ser así de desagradables… no piensan claramente.
Yo: si, dan asco.
Ella: si, malditas parejitas de novios felices…
Yo: ja ja ja ja.
Ella: Sabes, yo pienso que el amor no puede establecerse en una mente centrada. No esta hecho para pensarse lógicamente. Se necesita que te pongas en tu “estado idiota” para enamorarte. Por eso son todos así de imbeciles cuando se enamoran… simplemente no lo pueden evitar.
Yo: no sé, yo no lo creo tanto. Quizás si se puede ser racional con el amor. Pero creo que aun así no se puede dejar de ser un poco cursi. Creo que esa es un poco de la naturaleza del amor.
Ella: o sea que a huevo te veras idiota.
Yo: si, quizás un poco… Irremediablemente.
Ella: ¡pues yo me niego a ser una idiota!
Yo: alguna vez en tu vida lo haz sido, ¿no? Así como también yo, y ese de allá y esa otra, y todos en este planeta, fuimos y corremos el riesgo de volver a ser unos imbeciles.
Ella: Aja… ¿entonces porque crees que ahora no nos gusta las cursilerías?
Yo: porque las cursilerías nos ofrecen una imagen distorsionada del amor. Nos hablan de un amor ideal, mágico, fantasioso, maravilloso… totalmente irreal. Lo cual a nosotros no nos gusta porque sabemos que no puede ser. Porque en este punto de nuestras vidas vemos las cosas claramente, y percibimos fuerte la realidad, junto con todas sus limitaciones, así que las fantasías nos dan asco porque nosotros queremos algo que sea posible. Lo que no nos damos cuenta es que nosotros, en el fondo, queremos un amor perfecto, completo, totalmente para nosotros, que cubra todo lo que necesitamos y lo que queremos, que se ajuste exactamente a lo que deseamos para este momento de nuestras vida. Todo lo cual sabemos que es imposible, y por eso odiamos las cursilerías, porque no queremos creer en algo que es imposible. No queremos tener las esperanzas de algo que no puede ser.
Ella: …mmmm. Bueno, quizás exista algo de verdad en tus palabras… De cualquier forma eso nos deja un más jodidos. Porque no se puede ser real, o racional, y obtener algo que valga la pena.
Yo: …no sé, yo creo que si se puede ser real y racional y conseguirse algo que valga la pena.
Ella: ¿crees que se puede enamorar, o conquistar, a alguien siendo racional? Eso es estupido. No te creo.
Yo: puede ser. Tendría que intentarlo.
Ella: ok. Inténtalo conmigo. Trata de convencerme de que me enamore de ti lógicamente… Dime algo que se razonable y apegado a la realidad, nada más.
Yo: ok. …mmm…
Ella: ya vez, no puedes.
Yo: cállate y escucha… nosotros deberíamos estar juntos porque tu eres una chica y yo un chico, porque tenemos el tiempo para estar juntos, porque nos llevamos bien, porque tenemos pláticas interesantes, porque hacemos un buen equipo, porque ambos disfrutamos lo que hacemos, porque quizás con el tiempo, cuando mires atrás, maldecirás no haber tomado esta oportunidad… Deberíamos estar juntos porque soy apropiado para ti: porque te hago reír, porque te comprendo, porque te animo cuando lo necesitas, porque muchas veces te he dado el valor que necesitabas y te he apoyado… Deberías enamorarte de mi porque soy una de esas personas poco convencionales que sabes que jamás volverás a encontrar, porque soy honesto, porque me gusta aprender y vivir nuevas experiencias tanto como a ti, porque a pesar de mi pesimismo, de mi mal humor, mi carácter hostil con algunas personas y mis estados depresivos, sabemos que soy una buena persona; y porque me gustas, y me encanta cada hermoso detalle de ti… y porque alguna vez te bese, y estoy seguro que tanto tu como yo recordamos la sensación y queremos repetirla.